Es un solvente más fuerte, más puro y de mayor calidad que el thinner estandar. Se llama "americano" por su origen o por la fórmula que se usa allá, pero acá se ha vuelto el nombre con el que se le conoce cuando quieres algo de mejor calidad.
Secado más rápido: Es de evaporación rápida, ideal para trabajos donde no quieres esperar horas a que seque.
Mayor poder de disolución: Disuelve pinturas más duras, resinas, esmaltes y hasta algunos adhesivos difíciles.
Composición más estable: A diferencia del estándar, este suele tener una fórmula más definida y constante (acetona, tolueno, xileno, etc.), por lo que da menos sorpresas.
Diluir pinturas de calidad: Es común usarlo para diluir esmaltes sintéticos, pinturas de pistola y acabados donde quieres un resultado profesional.
Limpiar equipo: Sirve excelente para limpiar pistolas de pintar, brochas y rodillos, dejándolos bien limpios.
Trabajos de alta exigencia: Si buscas un acabado fino, sin imperfecciones, el americano es mejor opción que el estándar.
Es más agresivo: Como es más fuerte, puede dañar plásticos delicados, vinilos o pinturas viejas si lo usas sin cuidado.
No es para todo: En algunas pinturas, especialmente las más económicas o de base agua, puede ser demasiado fuerte y causar que la pintura se cuaje o se arruine.
Cuidado con los vapores: Al ser más potente, sus vapores también son más fuertes. Úsalo en un lugar bien ventilado y, si puedes, con cubrebocas o mascarilla.